SpineReviews: Nuestras reviews caseras

Las que sacaron en consolas es esa misma edición pero le han sacado esa barra de la izquierda porque accedes con R1 o L1 a esas opciones. Al no tener el ratón y tal. Por lo demás, el juego es el mismo

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Yo me pillé el 3, estaba por empezar a jugarlo y me comentó un amigo que aunque podía empezar por ese que si quería disfrutar mejor de todo que lo ideal sería jugar a los anteriores. Y me pillé la edición esa para PS4 y llevo el 1, la expansión, el 2 y ahora iré a por la expansión del 2… Luego ya al tan deseado 3 jajaja

Si te ha molado el 1, el 2 te va a flipar, te recomiendo la expasión del 1 también si no la has jugado.

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Sí, sí. Está jugada. Y el Baldur´s 2 también me estaba gustando mucho pero ponerme con él creo que será un proyecto a largo plazo porque a día de hoy tengo más ganas de rejugar el 3.

Te han dado un buen consejo ya que entrar de golpe en el 3, que eleva el contenido de lo anterior a la enésima potencia, es abrumador. Aparte las ramificaciones de la historia son tan variadas que esa sensación de querer más juego te aseguro que no la vas a experimentar :joy:

Es un juego para darle una década entera.

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Yo los jugué a principios de los dosmiles con las míticas traducciones de ClanDlan, he leído por ahí que las versiones Enhanced también usaban esas traducciones, por lo visto la compañía que sacó los remakes se puso en contacto con los traductores y les compraron los derechos, del Siege of Dragonspear no sacaron traducción porque es más moderno, del 2016, más de una década después de la salida de BG2.

El 3 lo tengo a medias, de vez en cuando me da la venada y me tiro unas semanas jugando, pero es que es infinito :joy::joy:

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Es de mi agrado presentarle s mi reseña a Mobile Suit Gundam Side Story II: Ao o Uketsugu Mono


portada del juego
Resumen : Es un clasico juego de tanques pero con robots desarrolaldo por Bandai de la franquisia Gundam a pesar de estar en Full kanjis se deja jugar ya que ir a X area limpiarla de enemigos y seguir hasta llega a eliminar a todos los jefes.
Graficos: 7.7 de 10 y demeustra las capacidades 3D de la consola y sorprende cuando muestra que la saturn soporta fisicas como exploscioens y colapsos, caidas de objetos 3D , efectos y “correr”.
jugabilidad: 6 de 10 a pesar de controlar un robot el pad por default sule ser muy tosco pero trasnmite la sensacion de manejar un robot de guerra de 12 toneladas pero se recomienda el mando dual stick de virtual ON
Perifericos comptibles : mando stcikd e virtual ON y D+pad
puntos en contra:

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Vandal Hearts

  • Plataforma: PlayStation 1
  • Desarrollador: Konami
  • Género: RPG táctico
  • Lanzamiento: 25 de octubre de 1996

Argumento

En la República de Ishtaria, una nación aparentemente próspera y estable, después de una triunfante rebelión que acabó con un tirano monarca, comienzan a gestarse tensiones políticas, traiciones y luchas de poder que amenazan con sumir al país en el caos. En medio de este clima de conspiraciones surge Ash Lambert, un joven soldado que, tras un acontecimiento decisivo, se ve arrastrado a un conflicto mucho mayor de lo que jamás hubiera imaginado.

A lo largo de su viaje, Ash se une a un grupo de aliados muy distintos entre sí, cada uno con sus propias motivaciones, ideales y pasados, mientras descubren que la guerra que se avecina no es solo una lucha entre ejércitos, sino también una batalla de ideologías, ambición y corrupción. Lo que comienza como una simple misión militar pronto se transforma en una cruzada para desentrañar la verdad oculta tras el poder de la nación.

Vandal Hearts presenta una historia seria y madura, marcada por giros argumentales, personajes con claroscuros y un tono trágico que pone el foco en las consecuencias reales de la guerra, la lealtad y la traición, alejándose del típico relato de héroes y villanos absolutos.

Analisis

Con Vandal Hearts nos encontramos ante uno de esos títulos que, sin hacer demasiado ruido en su lanzamiento, se ganaron con el tiempo un lugar muy especial dentro del rol táctico de PlayStation. Desde el primer momento el juego deja claras sus intenciones: ponernos en el centro de una nación sacudida por la inestabilidad política, las traiciones y las luchas de poder, hasta desembocar en un golpe de estado que precipita al país al caos más absoluto. Es un contexto duro, serio y bastante adulto para la época, donde los ideales, la ambición y la supervivencia chocan constantemente, y donde, como bien refleja el juego, los más débiles son siempre los que pagan las consecuencias.

La gran fortaleza de Vandal Hearts está, sin duda, en su tratamiento de la historia y los personajes. No se limita a contarnos una simple lucha entre el bien y el mal, sino que construye una auténtica ópera política con múltiples tramas, giros de guion y conflictos morales. A lo largo de la aventura vamos conociendo tanto aliados como enemigos que desprenden personalidad propia, con motivaciones claras y, en muchos casos, comprensibles, lo que hace que el conflicto se sienta creíble y bien construido. El juego sabe dosificar la información, mantener el interés y sorprender al jugador, logrando que la historia avance siempre con fuerza y sin perder ritmo.

En lo jugable, Vandal Hearts apuesta por una propuesta clara, directa y accesible. Estamos ante un rol táctico clásico, muy en la línea de títulos como Fire Emblem o similares, donde cada combate se desarrolla por turnos en escenarios cerrados y donde la colocación, el tipo de unidad y la planificación son clave. Cada personaje cumple un rol muy definido —espadachines, arqueros, caballeros con hacha, magos, curanderos— con sus puntos fuertes y debilidades bien marcados. A medida que avanzamos, los personajes suben de nivel y, al alcanzar los niveles 10 y 20, pueden ascender a nuevas clases, lo que aporta una sensación constante de progreso y evolución sin llegar a ser abrumadora.

Esa simplicidad en las mecánicas es, a la vez, una de sus virtudes y uno de sus rasgos más diferenciadores. El juego no busca una complejidad extrema ni castigar al jugador de forma excesiva. En general, la dificultad es bastante llevadera y rara vez se siente injusta, lo que lo convierte en un título muy agradecido tanto para veteranos del género como para quienes se acercan por primera vez al rol táctico. No hay picos de dificultad exagerados ni escenarios diseñados para frustrar, lo que hace que el ritmo de juego sea fluido y constante.

Donde el juego sí muestra ciertas debilidades es en el apartado artístico, especialmente en el diseño de los personajes a nivel de ilustraciones o retratos. Los “cuadros” que representan a los personajes carecen del carisma y la fuerza que uno esperaría teniendo en cuenta lo bien escritos que están. Resultan algo planos y poco expresivos, lo que contrasta con la profundidad narrativa del juego. Curiosamente, los sprites y modelos 2D durante las batallas están mejor resueltos y transmiten mayor personalidad que las ilustraciones estáticas, lo que deja una sensación algo irregular en este apartado.

Musicalmente, Vandal Hearts cumple con creces. Su banda sonora se sitúa en la línea de los grandes títulos de rol de la época, con melodías que acompañan perfectamente tanto los momentos de acción como los más calmados o dramáticos. Sin ser especialmente rompedoras, las composiciones refuerzan la ambientación y ayudan a sumergir al jugador en ese mundo en conflicto constante, potenciando la tensión de los combates y el peso narrativo de la historia.

En conjunto, Vandal Hearts es un título fundamental para cualquier amante del rol táctico. Un juego con una identidad muy clara, que destaca por su historia, su tratamiento de los personajes y una jugabilidad accesible pero sólida. Puede que no deslumbre en todos sus apartados ni que sus diseños artísticos estén a la altura de su ambición narrativa, pero el conjunto funciona con una coherencia admirable. Un clásico de PlayStation que demuestra que, a veces, una buena historia y una base jugable bien pensada son más que suficientes para dejar huella.

Lo mejor

• La historia y los personajes

Uno de los grandes pilares de Vandal Hearts es, sin duda, su narrativa. El juego no se limita a ser un simple RPG táctico de batallas encadenadas, sino que construye un contexto político oscuro y adulto, donde traiciones, ambiciones y luchas de poder marcan el destino de toda una nación. La sensación constante de que los más débiles siempre son los que pagan las consecuencias del caos político está muy bien transmitida.

Los personajes, tanto aliados como antagonistas, están cargados de intenciones claras y motivaciones creíbles. No hay villanos planos ni héroes completamente puros, y eso le da mucha fuerza al conjunto. Los múltiples giros de guion y las tramas paralelas mantienen el interés durante toda la aventura y hacen que quieras seguir avanzando no solo por el gameplay, sino por saber qué va a ocurrir después.

• Jugabilidad

En el apartado jugable, Vandal Hearts es un ejemplo de claridad y accesibilidad dentro del género táctico. Su sistema de combate por turnos en cuadrícula es directo, fácil de entender y muy agradecido, especialmente para quienes se inician en este tipo de juegos. Cada clase cumple un rol muy definido en el campo de batalla —espadachines, arqueros, magos, curanderos— y el sistema de ascensos en los niveles 10 y 20 añade una sensación constante de progreso y recompensa.

Sin complicar en exceso las mecánicas, el juego consigue ofrecer combates satisfactorios, bien diseñados y sin necesidad de recurrir a sistemas enrevesados. Es un título que invita a disfrutar del género sin miedo, aprendiendo poco a poco y sin castigos excesivos.

• Música

La banda sonora acompaña de forma excelente toda la experiencia. Sin ser especialmente revolucionaria, encaja perfectamente con el tono épico y dramático de la historia. Las melodías refuerzan tanto los momentos de tensión en combate como los pasajes narrativos más importantes, ayudando a crear una atmósfera sólida y coherente. Es una música funcional, efectiva y muy bien integrada en el conjunto del juego.


Lo peor

• Muy fácil

Uno de los principales puntos débiles de Vandal Hearts es su baja exigencia. Aunque esto puede ser una virtud para jugadores menos experimentados, lo cierto es que para quienes están acostumbrados al género táctico, el desafío se queda corto. Rara vez el juego obliga a replantear estrategias complejas o a repetir combates por haber tomado malas decisiones.

Esto hace que, con el paso de las horas, la sensación de peligro disminuya y que muchas batallas se resuelvan de forma demasiado cómoda, restando algo de tensión a un sistema que podría haber dado mucho más de sí.

• Diseño de ilustraciones de personajes mejorable

Aunque los sprites y modelos 2D durante las batallas cumplen correctamente y resultan funcionales, las ilustraciones estáticas de los personajes —los retratos— carecen del carisma que cabría esperar de un juego tan potente a nivel narrativo. Los rostros resultan algo genéricos y no transmiten toda la personalidad que sí se percibe en los diálogos y en el desarrollo de la historia.

Es una pena, porque con unos retratos más expresivos y trabajados, el vínculo con los personajes habría sido aún más fuerte, elevando todavía más una narrativa que ya de por sí es uno de los grandes aciertos del título.

Valoración: :chestnut::chestnut::chestnut: y media

7 Me gusta

Uno de los primeros tactics que me pasé. A mí me moló, igual fue gracias a este que me aficioné al género.

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Hola a todos , hoy presento la,reseña de sega rally Championship Saturn version




Portadas del juego , la portada americana y europea es la misma que la japonesa.

Sega Rally Championship es un juego de carreras de rally de simulación semi arcade lanzado en sega model 2 pero porteado para sega saturn y demuestra las capacidades 3D de la consola.
Versiones:
lamentablemente este juego es de segunda generación de saturn y la versión americana es la que sufrió la pelea y desorganización de sega llevando que esa versión sea la Beta 1.6 y no el juego final ya que tiene muchos bugs y le falta mayor acabado además de no contar completo el modo mejora del auto y tener “silencios” ya que esta versión debía salir antes de navidad.
La europea es a mejor e versión ya que se uso el juego acabado y listo por ende cuenta con los modos extras de tiempo reducido , carrera completa y modificación de los coches.
La versión japonesa es igual que la europea en contenido pero se aumenta la tasa de fps y se mejora ligeramente el filtro cuando la imagen es sobre escalada.
posteriormente esta versión revisión un remasted con funciones Online y se mejoro el acabado grafico y se añadió jugador local y multi player en modo online.
Gráficos:
Este juego logra explotar al máximo las capacidades 3D de la consola con deformación , animaciones completas del auto y el modo simulación que en base a las modificaciones del auto iremos mas rápido o tendremos mejor agarre de la carretera o barro.
también se logro recrear los escenarios con puro 3D y transmitir de forma eficiente la sensación de velocidad.
Sonido:
En este apartado no decepciona y muestra la calidad CD de la época y añadir una pista extra en el remasted Online del juego.
periféricos:
es sorprendente lo compatible que es con el pad default de saturn y lo cómodo que es sin modificar tanto en modo manual como auto y con le volante mayor inmersión en modo simulación y mas destaca con el remasted con funciones online que añade soporte del mando 3D.
En resumen:
es un excelente juego y se ganaría estos puntos:
Gráficos: 9/10
Sonido: 8/10
Controles:10/10
Extras:7/10
Imágenes del juego




valoración extra: :strawberry::strawberry::strawberry::strawberry::strawberry::strawberry::strawberry:

10 Me gusta

Baldur’s Gate II: Throne of Bhaal

  • Plataforma: PlayStation 4
  • Desarrollador: BioWare
  • Género: RPG
  • Lanzamiento:
    :us: 19 de junio de 2001
    :eu: Agosto de 2001

Argumento

Baldur’s Gate II: Throne of Bhaal supone el cierre de la saga del Hijo de Bhaal y lleva la historia a su punto más alto y definitivo. Tras los acontecimientos previos, el protagonista se ve arrastrado a una guerra de dimensiones casi divinas, donde los descendientes del dios del asesinato luchan entre sí por reclamar el legado final de Bhaal y decidir quién ocupará su lugar.

La aventura abandona el tono más contenido de exploración y conspiraciones locales para centrarse en un conflicto épico, marcado por profecías, antiguos rituales y batallas que trascienden el mundo mortal. El jugador debe enfrentarse no solo a poderosos enemigos, sino también a su propio destino, tomando decisiones que definirán el futuro de Faerûn y el equilibrio entre dioses y mortales.

A lo largo del viaje, los compañeros de aventuras adquieren un papel aún más relevante, profundizando en sus historias personales y acompañando al protagonista en un camino donde el poder absoluto, la responsabilidad y la identidad son los temas centrales. Throne of Bhaal no es solo una expansión, sino un desenlace grandioso que pone punto final a una de las sagas de rol más importantes de la historia de los videojuegos.

Analisis

Llegar a Throne of Bhaal no es algo que se haga de nuevas. Para cuando el jugador se planta ante esta expansión, ya ha vivido un viaje largo e intenso: el Baldur’s Gate original, su expansión y el extraordinario segundo capítulo que supuso Shadows of Amn. Llegas con la mochila cargada de horas, decisiones, compañeros y experiencias, y aun así, este cierre consigue algo que no es nada fácil: mantenerte enganchado, atento y con verdadero interés por saber cómo termina todo.

A nivel jugable, Throne of Bhaal no engaña a nadie. Es exactamente lo mismo que veníamos jugando hasta ahora. No hay cambios estructurales ni intentos de reinventar nada, y tampoco los necesita. A estas alturas ya dominas las mecánicas, entiendes el sistema de combate, las clases, las sinergias del grupo y las reglas no escritas de este Dungeons & Dragons digital. Sin embargo, cuando parece que ya lo has visto todo, el juego aprieta los dientes y, especialmente en su tramo final, se convierte en un auténtico desafío. Aquí ya no estamos hablando de escaramuzas o encuentros menores: toca enfrentarse cara a cara con otros hijos de Bhaal, combates épicos donde cada error se paga caro y donde la planificación y el conocimiento del sistema se vuelven absolutamente imprescindibles.

Y sí, el contexto narrativo ayuda mucho. La figura de Bhaal, ese “padre” tan prolífico como cuestionable (una especie de Julio Iglesias divino que ha dejado descendencia por todo el plano material), sirve como excusa perfecta para presentar enemigos memorables, desmedidos y muy distintos entre sí. Gigantes de fuego, criaturas colosales, seres de poder casi absurdo, dragones… (el tio se ha pasado a toda femina por la piedra) todo encaja dentro de una escalada narrativa que busca, claramente, el clímax de la saga.

“Eres hijo de Bhaal, y lo sabes”

En lo visual no hay sorpresas. Throne of Bhaal es una expansión y se nota: mismo motor, mismos gráficos, mismos retratos y mismo estilo artístico que Baldur’s Gate II. No hay grandes alardes técnicos, pero tampoco los necesita. A estas alturas, el apartado visual cumple su función con solvencia y mantiene el encanto clásico de la saga. El apartado sonoro sigue la misma línea: música y efectos que acompañan perfectamente la épica del momento, sin fallos ni estridencias, cumpliendo con lo que ya esperábamos de la serie.

Pero si hay un elemento que vuelve a brillar por encima de todo, es la historia. Throne of Bhaal es, ante todo, un cierre. Un final bien construido, cargado de peso narrativo, con personajes que ya conoces, conflictos que vienen de lejos y decisiones que realmente importan. El desenlace no solo es épico, sino que además te pertenece: el juego te permite decidir cómo termina el viaje de tu personaje, algo fundamental después de tantas horas invertidas. Esa sensación de cierre, de conclusión a una gran historia de rol, es lo que eleva esta expansión por encima de ser un simple añadido.

No todo es perfecto. El mayor punto negativo aparece precisamente cuando el juego quiere ser más épico que justo. En su tramo final, la dificultad se dispara de forma algo excesiva, obligando a sudar sangre para avanzar. No es tanto un reto estimulante como una prueba de resistencia, donde a veces parece que el juego te exige más paciencia que estrategia. Este desequilibrio empaña ligeramente un final que, por lo demás, es muy sólido.

Aun así, Throne of Bhaal es un cierre notable para una de las grandes sagas del rol occidental. No reinventa nada, pero tampoco lo necesita: sabe lo que es, sabe a quién va dirigido y cumple su misión de poner un broche épico a la historia del Hijo de Bhaal.


Lo mejor

Historia

El gran pilar del juego. Un cierre épico, bien construido y con peso narrativo, donde las decisiones finales del jugador importan de verdad y dan sentido a todo el viaje previo.

Arte, gráficos y música en su línea

Sin sorpresas, pero con una coherencia total respecto a Baldur’s Gate II. Visualmente y sonoramente mantiene el nivel esperado, acompañando perfectamente la épica del desenlace.


Lo peor

Dificultad algo pasada hacia el final

El tramo final eleva la dificultad de forma algo injusta, obligando a combates extremadamente duros que pueden resultar más frustrantes que satisfactorios, incluso para jugadores veteranos.

Valoración: :chestnut::chestnut::chestnut: y media

7 Me gusta

Joer vaya paliza te estás dando… Y cuánto tiempo libre :face_with_hand_over_mouth:

Yo tengo a veces muchas horas libres pero lo que ya no me queda es paciencia… No me veo capaz de emprender ningún juego largo ahora mismo, estoy un poco plof, demasiadas cosas están pasando a la vez y no tengo ganas de na…

No es algo demasiado fácil de ver… Sacan muchos juegos donde se supone que puedes decidir qué camino tomar, pero al final viene a dar un poco igual. Ya empezaron con los Fable, que se suponía que podías ser bueno o malo, o el Red Dead Redemption, GTA o los Fallout (al menos los modernos) pero al final sólo cambiaban algunas fases secundarias y poco más, la historia principal es la misma te comportes como te comportes…

Hasta en mi saga favorita Mass Effect desbloqueas cosas siendo malo o bueno, pero el final, lo que se dice el final, se saca igual siendo malo malísimo que siendo un santo.

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Eso se ve cuando platinas los de Quantic Dream, se pierde la magia.