Al final, se resume que para gustos, colores.
Hace un tiempo sólo buscaba los black label, como la mayoría de retrocompas de aquí. De hecho, no me planteaba comprar nada platinum. Con el paso del tiempo, viendo los precios que alcanzan algunos juegos (véase un Crash Bandicoot BL), terminas por pensar en buscar su versión más económica, aunque no llegues a comprarlo y se quede en una idea.
A mí, personalmente, lo que me molesta es la idea de barato, pero con lo que eso conlleva de forma implícita: una jerarquía. Claro que habrá colecciones que le darán veinte patadas a otra, por cantidad, calidad, y ediciones; pero, ¿Eso convierte a otra colección que mezcla ediciones y países en algo de “segunda” o “tercera”? Me duele que se tenga esta idea en mente de forma general, porque eso implica que, entre nosotros, que compartimos afición, hacemos categorías. Y, la verdad, eso sí me parece feo, no mezclar platinum con black label.
Y lo dice alguien que mezcla eso, con PAL UK y PAL ESP, de algún otro país europeo, americano y japonés (en diversos sistemas).
Que parte del problema lo tengo yo, por querer inculcar esta idea de anticlasismo por activa y por pasiva, y sentirme de “segunda” porque se considera algo como la “gama barata”. Pero, por otra parte, se perpetúa esta sensación con la idea generalizada de las categorías.
Y con esto NO señalo a nadie en particular, y cada cual es libre de pensar y hacer lo que quiera. Por mi parte, seguiré disfrutando de mi colección mestiza, aunque días como ayer (y ahora) dude y me entren ganas de reconvertirlo todo en Pal España. Se perderá la serigrafía, sí, y con eso parte del encanto… Pero las gamas económicas también se pueden disfrutar.